En un mundo en el que impera la automatización, ¿de verdad son todavía prácticas las herramientas rústicas, como los ingletes manuales? La respuesta es un rotundo sí.

Mediante las siguientes líneas presentamos diferentes circunstancias en las cuales los ingletes manuales son la respuesta más satisfactoria para tu cliente. ¡Toma nota!

3 situaciones en las que es recomendable utilizar ingletes manuales

1- Trabajos decorativos, manualidades y proyectos DIY (Do It Yourself), es decir, hazlos tú mismo.
Por lo general, este tipo de trabajos se hacen en casa. En la mayoría de casos no se dispone de una ingletadora ni del espacio apropiado para utilizarla, por lo que un inglete manual viene muy bien.

2- Trabajos puntuales, arreglos de piezas específicas. “De poco volumen”.
Hay ocasiones en los que se hace una reparación única, sustituir un marco o parte de un rodapié. Quizás no valga la pena conectar la ingletadora en casa o pedir una prestada o alquilada. A la hora de hacer solo un corte nos irá bien tener a mano una sierra y un inglete manual.

3- En lugares donde no hay una fuente eléctrica accesible. Pudiera darse el caso de tener que trabajar en un lugar dónde no haya red eléctrica de manera fija o temporal. Tratándose de pocos cortes o un gran volumen de estos, el inglete manual puede ser la solución para dar el ángulo necesario al tipo de corte que haya que hacer.

Debido a los argumentos descritos en este artículo, es apropiado ubicar los ingletes manuales cerca de rodapiés, marcos, zócalos y otros elementos planos que necesitan amoldarse a superficies angulares.

En Wuto podemos proporcionarte ingletes manuales para que puedas ofrecer en tu tienda y así cubrir las necesidades más puntuales de tus clientes. Contacta con nosotros para obtener más información.

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